Poco a poco va creciendo el número de mujeres al volante de un camión, no tanto como desearíamos pero la cifra va en aumento a pesar de que siempre ha sido un mundo de hombres y que las condiciones no están del todo habilitadas para el sexo femenino.
El envejecimiento progresivo de los transportistas de nuestro país y la precariedad laboral, ha sido un impulso fundamental para animar a las mujeres a lanzarse a esta profesión que seguramente más de una soñó de pequeña con ella. Hasta hace poco tiempo sólo el 2% de los puestos de transportistas correspondían a mujeres.























